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Comentario 44: Cómo diseñar un perfil operativo que sí funcione

  • Apr 21
  • 2 min read

En Recursos Humanos, uno de los errores más comunes no está en el reclutamiento… está en el perfil.


Muchas empresas siguen diseñando perfiles operativos como si fueran descripciones genéricas: “responsable”, “proactivo”, “con experiencia”. El problema es que eso no contrata a nadie… ni filtra bien.


Un perfil operativo que sí funciona no se hace en un escritorio… se construye con la experiencia.


Se va afinando con el tiempo, observando qué tipo de personas sí funcionan en el puesto y cuáles no. RH tiene que estar muy cerca de la operación para entender la realidad: qué está pasando en el día a día, qué duele, qué se cae, y sobre todo, qué tienen en común los empleados que sí se quedan, que sí rinden y que sí encajan.


Y aquí hay una verdad incómoda: esto no es una ciencia exacta.


El perfil nunca está “terminado”. Lo ajustas, lo mejoras… y cuando por fin parece que ya quedó, cambia el mercado laboral, aparece un competidor cerca que te roba gente, o el mismo puesto evoluciona. Y entonces, toca volver a empezar.


Otro punto crítico es reconocer que muchas veces nosotros mismos nos limitamos.


Seguimos viendo requisitos como:

  • “Solo hombres”

  • “Edad máxima 45 años”

  • “No personas con enfermedades crónicas”


Más allá del tema legal, esto reduce drásticamente el universo de talento. Y en muchos casos, sin una razón real de negocio detrás.


También hay que ser autocríticos con las condiciones del puesto.


Las necesidades del trabajo son unas… pero las exigencias que ponemos al personal son otras.


Por ejemplo:

  • Turnos rotativos que no siempre son necesarios

  • Preferencias de género sin fundamento operativo

  • Horarios o esquemas que complican la vida del trabajador más de lo que ayudan a la operación


Y luego nos preguntamos por qué no encontramos gente.


Diseñar un buen perfil operativo implica alinear tres cosas: lo que el puesto realmente necesita, lo que el mercado puede ofrecer y lo que la empresa está dispuesta a flexibilizar.


Cuando logras ese equilibrio, el reclutamiento deja de ser un problema constante y se convierte en un proceso mucho más estable.


En Recursos Humanos, un buen perfil no es un formato… es un sistema vivo que evoluciona con la operación.


Manuel González

 

 
 
 

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