top of page

Comentario 48 - El ausentismo: el enemigo silencioso de la productividad

  • 6 days ago
  • 2 min read

En muchas empresas, cuando se habla de productividad, normalmente se piensa en maquinaria, sistemas, ventas o procesos. Pero pocas veces se habla de uno de los problemas que más afectan la operación diaria y los costos reales de una empresa: el ausentismo.


Y no, no hablamos solamente de la persona que “faltó hoy”. El ausentismo es mucho más complejo que eso. Es el retraso de líneas de producción, sobrecarga de otros empleados, entregas tardías, aumento de errores, accidentes, horas extra innecesarias, rotación y desgaste operativo.


Lo más delicado es que muchas veces el ausentismo no se detecta como problema estratégico. Se vuelve “normal”. Las empresas aprenden a operar con faltas constantes y terminan construyendo procesos alrededor de la ausencia de personal.

Aquí es donde Recursos Humanos juega un papel mucho más importante del que normalmente se cree.


Muchas faltas no empiezan el día que la persona decide no ir a trabajar. Empiezan desde antes:

  • Un mal proceso de reclutamiento.

  • Una contratación acelerada.

  • Un perfil incorrecto.

  • Mala comunicación del puesto.

  • Problemas de transporte.

  • Liderazgo deficiente.

  • Mal ambiente laboral.

  • Falta de integración.

  • Turnos poco realistas.

  • Falta de sentido de pertenencia.


Cuando RH y Operaciones no trabajan alineados, el ausentismo crece silenciosamente hasta convertirse en un problema financiero.


En puestos operativos esto se vuelve todavía más crítico. Una sola falta puede afectar una línea completa, retrasar entregas, generar tiempos muertos o incluso provocar penalizaciones con clientes.


Y algo muy importante: no todo el ausentismo es igual.


Existe el ausentismo inevitable:

  • Enfermedades reales.

  • Accidentes.

  • Emergencias familiares.


Pero también existe el ausentismo prevenible:

  • Desmotivación.

  • Cansancio extremo.

  • Mala supervisión.

  • Falta de estabilidad.

  • Mala experiencia laboral.

  • Problemas de transporte o distancia.


Muchas empresas siguen intentando resolver el ausentismo únicamente con castigos o descuentos. Pero normalmente el problema de fondo está en otro lado.


Hoy las empresas más eficientes entienden que reducir ausentismo no depende únicamente del trabajador. Depende mucho de la experiencia laboral completa que la empresa construye alrededor de él.


Desde cómo se recluta, cómo se recibe el primer día, cómo lo trata su supervisor, cómo se administran los turnos y hasta qué tan complicado es llegar físicamente al trabajo.

En ciudades como Monterrey y su área metropolitana, por ejemplo, el tema del transporte ya es parte del problema operativo de muchas empresas. Hay personas que pasan varias horas diarias trasladándose. Eso impacta directamente en puntualidad, cansancio y permanencia.


Por eso el ausentismo debe verse como un indicador estratégico de Recursos Humanos y no solamente como un reporte administrativo.


Porque normalmente cuando el ausentismo sube, también empiezan a subir:

  • La rotación.

  • Los errores.

  • Los accidentes.

  • Las horas extra.

  • La frustración operativa.

  • Los costos ocultos.


Y muchas veces, antes de que la empresa se dé cuenta, ya está afectando clientes, calidad y rentabilidad.


El ausentismo rara vez explota de un día para otro.


Casi siempre avisa primero.


Y las empresas que aprenden a leer esas señales normalmente son las que logran construir operaciones mucho más estables, productivas y sanas a largo plazo.


Manuel González


 
 
 

Comments


bottom of page